Respuesta: Si no se puede verificar la autenticidad de un testamento ológrafo esto es: escrito a mano por el testador, el notario no lo protocolizará. El testamento se declarará nulo y perderá toda eficacia. En consecuencia, se abrirá la sucesión intestada (herencia legal o legítima) y los bienes se repartirán según la ley. Para evitar esta situación, el documento debe someterse a un proceso legal de comprobación de autoría (adveración), el cual incluye las siguientes herramientas y plazos: El juez o notario solicitará un cotejo caligráfico realizado por expertos para comparar la letra y firma del testamento con otros documentos cuya autenticidad sea incuestionable. Pueden comparecer testigos que reconozcan la letra y firma del fallecido. El testamento debe presentarse ante el notario o juez competente en un plazo máximo de cinco años desde el fallecimiento del testador.
